martes, 7 de junio de 2011

El camino al cambio radical


Tiene la meditación el poder de transformarnos?. Cambia la estructura de nuestro ser, la estructura del pensamiento, la estructura del condicionamiento?. Esta es la pregunta básica. Si no hay cambio, si nos conformamos, si conservamos el mismo nivel de existencia ¿qué sentido tiene meditar?.
Quizás meditemos para huir o nos lo tomamos como un juego sutil...
Qué queremos decir con cambio radical?. Sin duda no significa cambiar un sistema por otro, un método por otro... El cambio radical no es sinónimo simplemente de conformarnos con nuevas ideas. Debe ser algo más profundo que cambios aparentes en el pensamiento o en los sistemas religioso o social. El cambio radical exige una vía directa para desenraizar y descartar lo falso.

Dice Ghandi :(a expresar cada mañana)
"No temeré a nadie en la tierra. No desearé ningún mal a nadie. No cometeré ninguna injusticia con nadie. Venceré la falsedad con la verdad, y al oponerme a la falsedad, soportaré cualquier sufrimiento".


jueves, 19 de mayo de 2011

Seguimos con la arquería

"Uno no pule el estilo de disparar o la técnica, sino la mente. La dignidad del disparo es el punto importante. Así es como kyudo se distingue de la forma común de aproximarse a la arquería. En kyudo no hay esperanza. La esperanza no es el punto. El punto es que a través de una práctica larga y genuina surge tu dignidad natural como ser humano. Esta dignidad natural ya está en ti, pero se halla cubierta por un montán de obstáculos. Cuando se los despeja, eso le permite brillar a tu dignidad natural."
Onyumishi Kanjuro Shibata XX

martes, 17 de mayo de 2011

No deberías hacer diferencia entre la vida real y la arquería; para ambas, existe sólo una verdad. En cada disparo, debes renovar tu existencia y reintegrarte con el universo, porque es sólo al unir tu ser con el universo como este ser se torna real. Por eso la meta del arquero es elevar su carácter y entrenar su espíritu al apuntar a sí mismo.
Es también la razón por la que debe hacer énfasis no  en la técnica sino en el espíritu. El verdadero llamado de la arquería es, por lo tanto,adquirir más influencia sobre tu propio espíritu, haciéndolo más caballeresco y tanto más humano y ,de este modo,  producir más verdaderos sabios y santos

miércoles, 30 de marzo de 2011

LA DANZA CONGELADA EN EL TEATRO NÔ

Este estilo místico aunque se llama: Nô que habla al entendimiento ,también podría llamarse : Nô sin entendimiento, es decir , Nô en el  que la conciencia se ha disuelto en la quietud. Seami muestra la transición de los estados de ánimo del espectador,verdadera escala del éxtasis, de este modo" El libro de la crítica dice: olvida el espectáculo y mira al  Nô; olvida el Nô y mira al actor;  olvida el actor y mira  la idea ; olvida la idea y entenderás al Nô". El arte es una forma superior del conocimiento. Y este conocer, con todas nuestras potencias y sentidos, sí, pero también sin ellos, suspendidos en un arrobo inmóvil y vertiginoso,culmina en un instante de comunión: ya no hay nada que contemplar porque nosotros mismos nos hemos fundido con aquello que contemplamos. Sólo que la contemplación que nos propone Seami posee -y esta es una diferencia fundamemetal - un carácter distinto al del éxtasis occidental: el arte no convoca una presencia sino una ausencia. La cima del instante es un estado paradójico del ser: es un no ser en el que, de alguna manera, se da el pleno ser. Plenitud del vacío.
(Octavio Paz "Las peras del olmo" )


lunes, 28 de marzo de 2011

EL PRECIOSO CUERPO HUMANO

"En tu investigación del mundo, nunca permitas que tu mente huya del cuerpo. Examina su naturaleza, observa los elementos que la componen. Cuando su verdadera naturaleza se ve de forma completa y lúcida desde el corazón, las maravillas del mundo se vuelven claras." (Ajahn Mun).


Tanto la psicología budista como la occidental abogan por la necesidad de  incluir el cuerpo en una visión sabia de la psicología. Freud y sus seguidores, como Jung y Reich, se empeñaron en la ardua empresa de ayudarnos a habitar de nuevo nuestro cuerpo como el conductor de la energía de la vida. Gracias a su trabajo hemos descubierto  el valor de nuestros instintos, la elocuencia de la sexualidad, la necesidad de respetar las motivaciones y los impulsos básicos de la vida física. La recuperación de la vida en el cuerpo forma parte de una larga y continuada lucha. La represiva sociedad victoriana que encontró Freud tan enfermizamente asentada se había forjado  a partir de siglos de negación del cuerpo.
La herencia del neoplatonismo  y el cristianismo de la Edad Media  habían devaluado el cuerpo y los instintos a favor del espíritu y la razón. Durante siglos algunos de los padres de la cristiandad temerosos y ascéticos promulgaron la mortificación de la carne como el camino esencial para evitar el pecado.
Y actualmente, de otro modo podemos ver como la sociedad tecnológica ignora la sabiduría del cuerpo.En la vida moderna el cuerpo se ha convertido en una máquina para vivir, en el objeto de una atención sanitaria basada en premisas económicas, del dopaje  con esteroides y la cirugía estética.
En la filosofía budista,  el cuerpo humano se considera enormemente valioso, porque proporciona las condiciones necesarias para alcanzar la libertad y la verdadera felicidad. Empezamos con un entrenamiento sistemático de la atención plena al cuerpo. Sentados y caminando, comiendo y moviéndonos,cultivamos la atención plena. Descubrimos que nuestro cuerpo responde cuando nuestra mente está clara o confusa, cuando nuestro corazón está abierto o cerrado. Aprendemos a abrazar con respeto el misterio de la vida física. La atención al cuerpo nos permite vivir plenamente. Nos aporta curación, sabiduría y libertad.

(Extraído de "La sabiduría del corazón" de Jack Kornfield )

lunes, 21 de marzo de 2011

TEATRO NÔ

El teatro Nô está profundamente influido por la estética zen. La unión de dos formas artísticas Dengaku y Sarugaku producen finalmente el Nô.
Dos hombres de genio Kanami y Seami, su hijo hacen del Nô el complejo mecanismo poético que admiramos.
Las reflexiones críticas de Seami están impregnadas del espíritu zen. En un pasaje nos habla de que hay tres clases de actuación: una es para los ojos, otra para los oídos y la última para el espíritu. En la primera sobresalen la danza, los trajes y los gestos de los actores; en la segunda, la música, la dicción y el ritmo de la acción; en la tercera se apela al espíritu: un maestro del arte no moverá el corazón de su auditorio sino cuando haya eliminado todo:danza, canto, gesticulaciones y las palabras mismas. Entonces la emoción brota de la quietud

martes, 4 de enero de 2011

EL ENTRENAMIENTO DE LA FELICIDAD


Cuál es la característica de una emoción envejecida, sin condimento ni motivación? La incapacidad para contemplar la belleza y una intensa capacidad para quejarse, porque nada los satisface por mucho tiempo.

Una persona emocionalmente superficial necesita grandes eventos para sentir placer; una persona profunda lo encuentra en las cosas ocultas, en los fenómenos aparentemente imperceptibles, como el movimiento de las nubes, el ballet de las mariposas, el abrazo de un amigo, el beso de un ser querido, una mirada de complicidad y la sonrisa de solidaridad de un extraño.

La felicidad no viene por casualidad; la felicidad viene del entrenamiento. Entrene a sus hijos para que sean excelentes observadores. Caminen por campos y jardines, miren el surgimiento de las flores y descubran juntos la belleza sutil. Llenen sus ojos con la hermosura que los rodea.

Enseñe a los jóvenes a apreciar los momentos simples, la fuerza que viene de la perdida, la seguridad que florece en el caos y la grandeza que emana de los pequeños gestos.

Las montañas están formadas por ocultos granos de arena. Los niños serán más felices si aprenden a contemplar la belleza tanto en los momentos de gloria como en los de fracaso, en las flores de la primavera y en las hojas muertas del invierno. ¡Este es el gran reto de la educación emocional!

Para muchas personas, la felicidad es la locura de los psicólogos, el delirio de los filósofos y la alucinación de los poetas; nunca han entendido que los secretos de la felicidad se ocultan en las cosas simples y anónimas, tan distantes y tan cercanas a ellas.
Dr. Augusto Cury